Eficiencia mejorada en Frederiksberg

Frederiksberg, antiguamente un municipio independiente, es un barrio muy atractivo que ahora se considera parte de la capital de Dinamarca, Copenhague. Sin embargo, conserva alcalde y ayuntamiento propios, lo que le permite adaptarse con agilidad a los cambios.

En los últimos años, Frederiksberg ha sufrido los efectos de la congestión viaria. Una parte del problema se explica por el hecho de que, a los aproximadamente 100.000 habitantes del barrio, se suman las personas que trabajan en el centro de Copenhague y utilizan sus espacios verdes y calles residenciales para aparcar su coche.

El ayuntamiento se enfrentaba al reto de intentar acomodar todos estos conductores venidos de fuera sin que los residentes se sintieran desplazados. No es una tarea fácil, ya que lo justo es priorizar a los residentes. Sin embargo, como fuente potencial de ingresos para las arcas municipales, tampoco se debe excluir a los que vienen a aparcar desde otros barrios.

La solución clásica para este dilema sería incrementar el número de permisos de estacionamiento expedidos a los residentes e instalar una gran cantidad de costosos parquímetros por todo el barrio. Sin embargo, gracias al visionario equipo municipal de Frederiksberg, la solución adoptada fue otra.

El futuro ya está aquí

Durante mucho tiempo, el sector del estacionamiento se mantuvo al margen de los avances tecnológicos que han transformado el resto de nuestra sociedad. Sin embargo, en los últimos años, ayuntamientos y empresas han querido sumarse al movimiento de las ciudades inteligentes y el Internet de las Cosas. Y así es como Frederiksberg solucionó su problema de aparcamiento.

Contrató a EasyPark para implementar una infraestructura inteligente de aparcamiento, llamado HUB. Esta base de datos común combina todos los aspectos relacionados con el estacionamiento en un solo lugar. Permite al municipio controlar mejor los flujos de tráfico y los aparcamientos, mientras los conductores disponen de más opciones de pago y más información sobre dónde aparcar.

El HUB combina muchos elementos distintos: el aparcamiento pagado por móvil, permisos digitales para los residentes actuales, pago electrónico en los parquímetros, una aplicación móvil para buscar y pagar el aparcamiento sin salir del coche, e incluso sensores en el suelo que permiten a los conductores recibir información en tiempo real sobre dónde pueden estacionar sus vehículos.

Con tantas opciones, la implementación planteó algunos retos iniciales, primero al equipo municipal de Frederiksberg para combinar tantos componentes distintos y luego a los conductores, que debían familiarizarse con una manera totalmente nueva de aparcar. Aunque costó un poco acostumbrarse al nuevo sistema, al poco tiempo las ventajas empezaron a hacerse patentes. Según Poul Eldrup, consultor de Frederiksberg Kommune: “Hace tiempo que dejaron de llegarnos críticas y el 94% de los aparcamientos se pagan por el móvil”.

El HUB ha sido una auténtica historia de éxito para todos los interesados, desde el equipo municipal hasta los residentes y los que vienen a Frederiksberg para trabajar. El municipio solo ha tenido que instalar 18 parquímetros nuevos, en vez de los 900 proyectados inicialmente, para garantizar el servicio a las personas que todavía prefieren métodos de pago tradicionales, generando un ahorro importante.

Y además, en tan solo tres meses, el número total de transacciones relacionadas con el aparcamiento creció un espectacular 50%, demostrando con ello que el sistema es mucho más cómodo para los usuarios y más viable desde el punto de vista financiero para el propio municipio de Frederiksberg.

Todos ganamos

Sin duda alguna, la digitalización del sistema de aparcamiento ha cambiado la situación en Frederiksberg para mejor. Explica Poul: “Esta implementación ha aportado muchas ventajas. Ha facilitado enormemente la administración y el control y seguiremos sumando prestaciones en el futuro. Los usuarios también están muy satisfechos con la mejora del servicio”.

Y todavía no hemos hablado del impacto sobre la congestión y la contaminación. Cuanto menos tiempo pasen los conductores buscando un lugar donde aparcar, menos tiempo tienen encendido el motor. Como resultado, se quema menos combustible y el daño medioambiental es menor. También debería reducir el tráfico, ya que los coches se aparcan en menos tiempo y las calles estarán menos congestionadas.

Desde que el municipio de Frederiksberg aunó fuerzas con EasyPark para implantar esta forma nueva y más inteligente de aparcar, los beneficios saltan a la vista. Y lo mejor de todo es que no se trata de un caso aislado. Puede funcionar en cualquier ciudad, o cualquier barrio, siempre que haya la visión y la voluntad de aplicar los asombrosos avances logrados en el plano tecnológico. A medida que más ciudades den el paso, más cerca estaremos de la visión de un futuro más inteligente, más cómodo y más respetuoso con el entorno.